Credito Bancario – desarrollado por las instituciones bancarias
El credito bancario fue desarrollado por las instituciones bancarias y financieras para asistir a los comerciantes y trabajadores independientes que requieren de liquidez para sus empresas. Generalmente son contratos a corto plazo (hasta 3 meses) en los cuales se les entrega cierta suma de dinero para que sea devuelta mediante pagos programados (cuotas), que incluyen no solo la suma de dinero prestada, sino además tasas, recargos, comisiones e intereses. Normalmente estos bancos administran las chequeras de los negocios.
A diferencia de otros prestamos y credito, las empresas normalmente utilizan estos créditos para pagar las deudas contraídas, satisfacer las demandas de producción o desarrollar nuevas líneas de productos. La ventaja que poseen los créditos es que no es necesario retirar todo el dinero como en el caso de los préstamos, sino que la empresa puede ir disponiendo del dinero a medida que lo va necesitando. Esto es además beneficioso porque los intereses se cobran sobre el capital retirado, y no sobre el total (como en el caso de los préstamos).
Es muy importante tomarse el tiempo necesario para seleccionar adecuadamente la institución que le brindará el credito bancario, pues seguramente la empresa deba recurrir a él mas de una vez, y es de vital importancia que sean cuotas razonables para que pueda pagar sin problemas en el plazo establecido. De esta forma logrará mantener su historial crediticio limpio y podrá continuar recurriendo a esta medida de salvataje.
Algunos bancos son muy flexibles con sus créditos y tasas de interés, lo que es ciertamente benéfico para la empresa, que puede llegar a encontrar así una solución a su situación financiera. Por el contrario, algunos bancos demasiado rígidos pueden atentar contra la integridad de la empresa, mientras que otros tienen tasas demasiado elevadas que hay que abonar junto con la cuota en forma de intereses, lo que encarece el crédito y hace que la cantidad inicial se vea reducida en utilidades.
No cualquier empresa está en condiciones de solicitar este tipo de créditos. Debe demostrar ante el banco que posee solvencia y un plan de negocios que le permita pagar en tiempo y forma la suma requerida. También debe especificar la disponibilidad que le dará al dinero, así como comprobar que posee una estrategia a largo plazo claramente establecida que determine los pasos a seguir en el mercado, de forma que pueda obtener una situación económica tal que pueda pagar sin inconvenientes.
Además de estos puntos, la empresa debe ser capaz de demostrar que tiene un inventario o garantías que pueda usar de avales para solventar el crédito. Generalmente se toma como aval los bienes de la empresa, tanto muebles como inmuebles. Una vez que el banco ha examinado en detalle todos estos requisitos, le comunicará a la empresa si le adjudica o no el crédito.
Además de los créditos a corto y mediano plazo, el banco también puede otorgar créditos a largo plazo, que puede llegar hasta los 5 años. Esta clase de créditos son usados por las empresas para compras cuyo importe es bastante elevado, como diversos tipos de maquinaria, vehículos para distribución y/o carga, inmuebles (como locales comerciales o depósitos), etc. Para alcanzar este crédito, generalmente los bancos solicitan aun mas documentación que en el caso anterior, como la declaración anual de impuestos de la empresa, y normalmente luego de otorgado, se le asigna un empleado del banco que controla la actividad de la empresa, dada la extensión del periodo de devolución, el volumen de dinero a devolver y las variaciones en las tasas de interés que puede sufrir el crédito a lo largo del plazo de vida del mismo.
En cualquiera de los tres casos, una vez que se ha acabado de pagar el credito bancario, este puede ser renovado sin problemas tantas veces como la empresa considere necesario. Muchos negocios dependen de este crédito como parte fundamental de su estrategia o plan de negocios, integrando el pago de las cuotas a sus saldos de caja. De esta forma, se aseguran de contar siempre con dinero para sus operaciones, mientras que esperan los resultados de sus ventas o campañas de marketing para sus nuevos productos.