Credito Hipotecarios
El sueño de la casa propia puede ser posible gracias a la variedad da credito hipotecarios que se encuentran en plaza y que forman parte del amplio mercado de prestamos y credito al consumo otorgado por las entidades bancarias y financieras así como también por las empresas de credito que se dedican en exclusivo a este sector.
Dos aspectos fundamentales al momento de decidirnos a contratar alguno de estos credito hipotecarios son la certeza de que podremos cumplir con la cuota mensual definida en la amortización y además que la entidad donde solicitaremos este prestamo sea reconocida en plaza y tenga el aval estatal para operar en este tipo de operaciones financieras.
La primera de estas premisas es prioritaria para tener la tranquilidad de que a pesar de que nos estamos metiendo en un terreno donde manejaremos un monto importante de dinero y la garantía que estamos ofreciendo es la hipoteca de un bien de nuestra propiedad, podremos hacer frente a las obligaciones pertinentes al contrato. Para ello debemos contar con cierta antigüedad en nuestra actividad laboral que nos de una estabilidad en los ingresos mensuales a efectos de poder cumplir con las cuotas de este credito hipotecarios.
En segundo término deberemos contratar con una institución que tenga un prestigio bien ganado y reconocido en la plaza financiera ya que estaremos dejando en manos de esta nada menos que un bien inmueble, cuyo valor superará el monto que esta nos entregue cuando realice el desembolso del dinero luego de aprobar el credito hipotecarios. No sería la primera vez que una entidad no reconocida mediante malos manejos de la hipoteca termine quedándose con la propiedad de un cliente, es fundamental tener confianza en la misma mediante el análisis de sus antecedentes.
Existen otros aspectos que deberemos tomar en cuenta al momento de averiguar con estas instituciones acerca del producto que ofrecen en credito hipotecarios ya sea para compra de vivienda nueva o usada, para la adquisición de un local comercial o para otros destinos. Dentro de estos deberemos averiguar todo lo relacionado a las tasas y tipos de interes que nos cobraran en este prestamo. Existe una relación biunívoca entre las tasas, los tipos de interes y el monto de la cuota. Así es como si por ejemplo contratamos nuestro prestamo a tipo de interes variable seguramente el monto de la cuota será mas bajo siempre y cuando los tipos de interes mantengan su estabilidad pero por supuesto que si estos aumentan, el monto de la amortización mensual también subirá acompañando el movimiento al alza.
Si por el contrario nuestro contrato de credito hipotecarios se realiza a interes fijo, sabremos que la cuota mensual será fija pero por supuesto que esta desde el principio será también bastante mas alta que en el caso anterior ya que se computan todos los intereses de principio a fin a una tasa fija, se suma el capital prestado mas los gastos y comisiones y se divide entre la cantidad de cuotas que marque el plazo establecido. Por supuesto que en ambos casos, llegada la situación hipotética que habiendo agotado recursos no podamos hacer frente a la cuota, tendremos la posibilidad de negociar con la entidad bancaria o financiera una modificación de hipoteca, estirando los plazos de tal forma que nos permita hacer frente a las obligaciones contraídas en el contrato inicial.
Dentro de este primer contrato es imprescindible dejar bien claras las pautas para la posible modificación en caso de ser necesaria. Si bien esta situación no es para nada deseable es parte de las reglas de juego y es una situación posible en este dinámico escenario donde se mueven constantemente las variables de intereses, tasas y plazos que se manejan en el amplio mercado financiero. No existe nada seguro en cuanto a esto, pero debemos tratar mediante un contrato bien leído y estudiado, de minimizar los riesgos que conlleva un negocio de estas características.
Debemos estar preparados para enfrentar cualquier situación en los credito hipotecarios ya que es un largo camino a recorrer que en algunos casos llega hasta los 30 años o incluso mas. Pero el hecho de poder realizar un sueño como el de comprar la casa tan deseada para disfrutar con nuestra familia bien hace que correr el riesgo bien valga la pena.