Credito Online
Al igual que en el caso de los prestamos en línea, el credito online se ha visto beneficiado por el crecimiento de internet y la crisis financiera mundial.
Cada vez más, la gente no necesita moverse de su casa para solicitar créditos en determinado banco de plaza. Alcanza con que desde su ordenador complete un formulario virtual que será luego evaluado por la empresa financiera. En algunos casos, este proceso se completa en pocas horas, con lo que es muy factible hacerse del dinero apenas 24 horas después de haberlo solicitado mediante una transferencia bancaria.
Además de simplificar las tareas, hay quienes afirman que esto hace el sistema más accesible a las personas que tienen algún tipo de discapacidad, pues de esta forma se evitan inconvenientes y demoras al momento de iniciar los trámites. Sin embargo, en algunos casos de bancos y otras entidades, este es el único paso que es verdaderamente online, puesto que luego los clientes tendrán que acudir a alguna de las sucursales de la empresa para firmar el formulario de calificación y seguir adelante con otras etapas del proceso de adjudicación del crédito, entre las que se encuentra demostrar los ingresos personales o familiares y la certificación de los bienes materiales que pueda poseer. Esto, mas que un credito online, es una estrategia de marketing. Sin embargo, a veces puede convertirse en un verdadero proceso online si el cliente ya posee una cuenta abierta en dicho banco.
Dado que en general no tienen comisiones de apertura, los prestamistas pueden ofrecer créditos a menor tasa de interés que en la forma tradicional. Además, los procesos son mas rápidos y conllevan un esfuerzo menor.
El credito online puede obtenerse mediante un aval o sin él. De la primera forma, se corren menos riesgos que sin usar el aval. Sin embargo, no todas las personas pueden acceder a él, y prefieren correr el riesgo.
En el caso de poseer un aval, y según el monto de lo avalado, se pueden acceder a cantidades mucho mayores que pueden hasta triplicar las cantidades que se pueden obtener en el caso contrario (que oscila entre los $1.000 y los $250.000 según la capacidad de pago del ciente), e incluso con intereses menores y a plazos mucho mas largos, que pueden llegar a las dos décadas. Sin embargo, en caso de no tener aval, no esta comprometiendo ningun bien en caso de no poder cumplir los pagos.
Por otra parte, no debemos olvidar la diferencia que subyace entre prestamos y crédito. Esto es importante a la hora de decidir entre uno y otro.
En un préstamo, el cliente solicita determinado monto de dinero y la entidad financiera se lo otorga en su totalidad de una sola vez. El cliente debe reponerlo en una determinada cantidad de cuotas que se establecen previamente a la firma del contrato, en el que se acuerdan también los intereses que se tendrán que pagar por la totalidad de la deuda contraída.
En un crédito, en cambio, el cliente no tiene porque utilizar todo el dinero que le presto la empresa de una vez, sino que puede ir retirándolo de a poco según su propia necesidad, hasta llegar al limite que fue impuesto en el contrato, en el que debe constar además por cuanto tiempo se establece el mismo. Al finalizar el periodo, el cliente puede volver a renovarlo si cumple con todas las condiciones que la empresa solicita. Los intereses solo gravan el capital que ha sido utilizado. Esto le otorga al crédito mayor flexibilidad que la que posee el préstamo.
Ya sea que pidamos un credito online con aval o sin él, siempre es conveniente que comparemos las múltiples opciones que nos brinda la internet, en especial en lo que respecta a condiciones y tasas de interés, para de esta forma poder seleccionar la opción que mejor se adapte a nuestra situación financiera y al uso que deseemos darle al dinero.
Es importante destacar que los procesos que se siguen para otorgar el credito online son tan serios y profundos como los de un crédito común, y cuenta con el apoyo de empresas que garantizan la privacidad de la información brindada por el cliente. De esta forma se establece un sistema de seguridad que, protege a los usuarios de posibles fraudes de identidad, a la vez que ayuda a las empresas a determinar aquellos clientes que han declarado datos falsos o con cuentas inexistentes.