Hipoteca
a hipoteca en si misma es una operación jurídica y financiera que otorga derechos y crea obligaciones y forma parte de las garantías reales que se utilizan para la concesión de varios prestamos y credito en el amplio mercado financiero. Dicho de otro modo, se utiliza de cierta forma para garantizar el cumplimiento de una obligación por parte del deudor, hipotecando un bien inmueble determinado que no se puede vender ni enajenar hasta que no se haya cumplido con la totalidad del pago de las obligaciones pertinentes. Este inmueble tampoco se entrega al acreedor hasta que se haya verificado fehacientemente la imposibilidad del deudor de hacer frente a estas luego de determinado plazo legal.
Las clases de hipoteca dependen en gran medida de las posibilidades de quien vaya a comprar o simplemente necesite dinero fresco, liquidez para su empresa o presupuesto familiar. Dependen entonces del destino que se vaya a dar a ese dinero y también en gran forma de las posibilidades de pago que la persona tenga ya que deberá pensar en la forma en que esto afectará el presupuesto mensual. Históricamente la hipoteca ha servido de nexo entre compradores y vendedores de todo tipo de productos desde una casa hasta locales comerciales, vehículos e incluso se han llegando a hipotecar inmuebles para otros fines tan singulares como necesarios, mas en la gran mayoría de los casos es para adquirir una vivienda.
Por lo general las empresas prestadoras que harán posible que consigamos un credito mediante hipoteca tienen ciertas reglas que deberemos cumplir al pie de la letra, demostrando nuestra capacidad de pago y nuestra solvencia económica y financiera. Entre estas reglas encontramos la antigüedad laboral en nuestro empleo, que el ingreso de nuestro núcleo familiar sea lo suficientemente alto como para que la cuota no supere un cierto porcentaje, entre otros requisitos. Pero además deberemos demostrar un antecedente crediticio que sea intachable y que avale de cierta manera la confianza que la entidad bancaria o financiera coloque en nosotros al momento de otorgar el prestamo.
Dentro del contrato de hipoteca se encuentran asimismo varios factores que es fundamental tengamos bien claros al momento de firmarlo. Entre ello encontramos diversas clausulas con aspectos relacionados a las características financieras del mismo como pueden ser las condiciones para la cancelación anticipada donde deberá contar con detalles como los plazos y los intereses que se bonificarán en este caso. Otros aspectos fundamentales tienen que ver con la llamada subrogación y la carencia, así como también los relacionados con los temas de refinanciación en caso de atrasos importantes en el pago de las amortizaciones pactadas.
Todos estos temas tienen que ver con lo que se llama modificación de hipoteca y las sentencias del contrato deben ser bien especificas para estos casos por lo que es necesario la intervención de un notario o escribano de nuestra confianza en el estudio del contrato antes de realizar la firma del mismo. A este profesional de nuestra confianza deberemos por supuesto pagarle sus honorarios que deberíamos incluir dentro del presupuesto general que abarcará asimismo todos los gastos de escritura, gastos de notaría para conseguir los certificados pertinentes a la vivienda a adquirir, los gastos bancarios, las comisiones y todo lo que tenga que ver con la firma del contrato final. Todo esto es aconsejable incluirlo dentro del prestamo que se va a solicitar a efectos de no tener que pedir luego un credito aparte para poder pagarlos, lo que sin dudas será mas caro y nos sacará del presupuesto que habíamos realizado inicialmente. Por supuesto que todos estos gastos extra debemos tenerlos presentes por lo que es fundamental pedir al banco o la entidad financiera que nos de por escrito un detalle de todo para colocarlo dentro del presupuesto inicial.
Probablemente el hecho de solicitar un prestamo con hipoteca sea la solución a muchos de nuestros problemas, pero debemos tener bien claro que como todo credito es un riesgo tomado a futuro, donde si no tenemos la certeza de una capacidad de pago de las amortizaciones lo mejor es no tomarlo ya que lo que podemos perder es mucho mas que lo que podamos ganar. Lo que si es cierto que muchas veces vale mas tomar el riesgo para ganar que haberse quedado con la duda y continuar por la senda de la intrascendencia.