Prestamos bancario: créditos pignoraticios o consolidados
Para cada ocasión existe una modalidad dentro de los prestamos bancario y depende siempre de dos variables: el destino de estos prestamos y credito por un lado y el tipo de garantías que se presenten, por otro. Así entonces podemos encontrar los que tienen por objeto la compra de un inmueble y surge la figura del préstamo hipotecario con la garantía de la misma propiedad, si es para acceder a un vehículo pues tenemos los créditos para coche con la prenda del mismo, si es para un viaje tenemos créditos especiales con convenios con agencias de turismo y así sucesivamente con cada destino que se pueda dar a los prestamos bancario.
Pero también tenemos lo que se conocen como créditos consolidados que no son otra cosa que los prestamos bancario orientados hacia la unificación de deudas: cuando una persona tiene varios créditos en diferentes entidades financieras, el banco otorga un nuevo préstamo para cancelar todos estos y quedarse con una única cuota. Los créditos consolidados serán el primer tema que abordaremos en este artículo de hoy sobre prestamos bancario y seguramente si te encuentras en esta situación, pues pueden serte muy útiles las siguientes definiciones y consejos sobre esta temática.
¿Qué son los créditos consolidados y quien puede acceder a ellos?
En primer lugar, definimos los créditos consolidados como prestamos bancario dirigidos a las personas que han tenido problemas financieros que les han impedido hacer frente a obligaciones en ciertas entidades donde han solicitado prestamos dinero y como consecuencia figuran con pago retrasado o como morosos y buscan una solución. Para estas situaciones las entidades de intermediación financiera públicas o privadas ofrecen este tipo de prestamos bancario con la condición de que los clientes paguen todas las deudas que tienen retrasadas y se comprometan a no solicitar nuevos créditos en otras financieras. Se preguntarán qué es lo que puede ganar el banco con este tipo de operación que supone un riesgo crediticio importante en esta clase de prestamos bancario.
Pues pensemos primero que nada que los bancos nunca pierden y esto aunque parezca una frase hecha es la más pura realidad pues estas entidades se asesoran desde todos los flancos donde pueda haber una debilidad que suponga un mínimo riesgo y por ello los prestamos bancario de esta naturaleza tienen ciertas características. Dentro de las características de estos prestamos bancario encontramos que son créditos que exigen una buena garantía en la mayoría de los casos real, es decir una hipoteca, una prenda de vehículo u otro tipo de garantía como por ejemplo la solicitada en los préstamos pignoraticios que veremos a continuación. Otra de las características de esta clase de prestamos bancario es que son créditos a largo plazo y que además si se tiene una buena garantía pueden conseguirse las mejores tasas de interés del mercado.
Los créditos pignoraticios: una figura no muy conocida
Como mencionamos, dentro de los prestamos bancario encontramos una figura que por cierto no es muy común dentro de los diferentes créditos. Nos referimos al crédito pignoraticio que no son nada más ni nada menos que prestamos bancario que se otorgan con la garantía prendaria de bienes tangibles como joyas, objetos de arte u otras cosas que tengan un valor real que pueda ser tasado por la entidad bancaria. Este tipo de operativa se utiliza mucho a nivel de casas de arte y rematadores pues este tipo de empresas consiguen una buena línea de crédito y excelente financiación a partir de este tipo de bienes que colocan en custodia del banco mientras van amortizando los prestamos bancario.
En la actualidad, existe un sinfín de negocios que se pueden realizar a partir de las obras de arte, objetos antiguos o joyas y uno de ellos es precisamente el que tiene que ver con el sector financiero. En muchos casos, cuando el cliente no puede amortizar todas las cuotas de los prestamos bancario que tienen vigentes, los mismos bancos se encargan de llevar a remate las obras en garantía consiguiendo incluso un más alto valor que el que tenían originalmente cuando se colocaron en garantía. En muchos países, las mismas entidades bancarias son las propietarias de las colecciones más importantes del mundo en lo que refiere a pinturas famosas, esculturas, joyas antiquísimas e incluso algunos objetos únicos con un valor incalculable.