Prestamos Personal
Los prestamos personal son contratos mediante los cuales un banco o empresa financiera le concede a un cliente o prestatario una cierta suma de dinero que podrá emplear con diversos fines, como recreación, compra de coche, compra de un bien mueble, hacer compras, reparar la casa y otras cosas por el estilo. El prestamista accede a entregarle el dinero pues el cliente tiene un buen historial de pagos y ha sido capaz de demostrar solvencia económica. En contrapartida, la institución espera que el importe le sea devuelto en una serie de pagos mensuales, conocidos como “cuotas”, cuyas condiciones y plazos se establecen en el contrato antes de ser firmado. Este capital normalmente es solicitado en la moneda corriente del país en el cual se esta llevando a cabo la solicitud.
Por otra parte, también se puede contratar un préstamo personal en moneda extranjera. En este caso el interés es menor, pero la atención se centra sobre el valor de cambio de la divisa extranjera, que puede variar mucho e incrementar el valor de nuestra cuota.
Es importante resaltar que el prestatario debe responder por el pago del préstamo con su patrimonio personal, no solo actual, sino también futuro. Esto significa que requieren una garantía personal y generalmente de uno o varios avales cuya solvencia monetaria es verificada por las entidades bancarias. Justamente este hecho es el que le da su nombre Gracias a esto, el prestatario puede obtener dinero suficiente para adquirir bienes de gran valor.
Una vez aprobado el préstamo personal, el cliente puede acceder al dinero en el momento en que lo decida, y en la cantidad que desee, siempre dentro de los límites establecidos por el contrato. Esto quiere decir que puede retirar todo el dinero o solo una parte, según las condiciones que se hayan estipulado en el contrato. Normalmente el tramite para obtener este tipo de prestamos y credito es mas rápido que otros.
En general, los plazos de pago para este tipo de préstamos pueden llegar hasta los 60 meses (5 años). Sin embargo, debe tener en cuenta que cuanto mayor sea el plazo en que ha elegido pagar, mayor será el interés que abonará por él. La mayoría de los préstamos tienen cuotas fijas, es decir que siempre se paga el mismo importe, que normalmente constituye una parte de intereses y otra parte de capital. Esto es lo que constituye el llamado “sistema francés” de devolución de capitales.
Algunos de estos préstamos incluyen además un seguro de vida, que garantiza la exoneración del pago de la deuda restante en caso de fallecimiento del titular del préstamo. Esto libera a la familia del deudor a seguir pagando las cuotas faltantes. Esto por supuesto eleva la cuota a pagar.
Normalmente esta clase de préstamos tiene como requisitos poseer una fuente laboral en la cual haya trabajado al menos durante 6 meses o ser trabajador independiente, para de esta forma garantizar que pueda pagar la deuda en tiempo y forma. Además, es común inventariar los bienes patrimoniales del cliente, y se evalúa su comportamiento crediticio para comprobar que es un “buen pagador”.
El atraso en el pago de las cuotas tiene diferentes consecuencias según cuanto adeude. En principio tendrá que pagar, además del monto establecido, los llamados intereses de mora, que suelen ser más elevados que los que normalmente pagaría por el préstamo. Según la empresa, a esto podría agregarse una comisión especial por no pagar las deudas. Ambos valores deben estar estipulados en el contrato que ha firmado al contraer el préstamo.
Si pasa el tiempo y Ud. no paga, porque no tiene dinero y se ha acumulado mucha deuda debido a los atrasos y recargos, entonces el prestamista podría llegar a embargar sus bienes mediante instancia judicial, ya que, como lo hemos dicho, el cliente se comprometió a cumplir con los pagos con su patrimonio. De igual forma, si Ud. hubiese conseguido aval, será éste quien responda por su deuda.
Antes de tomar prestamos personal infórmese de todas las opciones disponibles y analícelas en profundidad para conocer sus condiciones de pago, tasas de interés, el monto mensual que deberá abonar, y compárelos con el dinero que tiene disponible mes a mes para abonar las cuotas (a esto normalmente se le llama capacidad de endeudamiento). Generalmente se sugiere que el valor de la cuota sea inferior al 20 – 30% de sus ingresos mensuales. De esta forma podrá elegir el préstamo que mejor se ajuste a sus intereses y se evitará problemas de atrasos a fin de mes.