Préstamos y Crédito para la Compra de Vehículos

Los préstamos y crédito para compra de vehículos, tanto 0 Km como usados, coches o motocicletas, fueron desarrollados para que aquellas personas (alrededor del 80% de los compradores) que poseen un determinado ingreso mensual pero no tienen el total del capital requerido, puedan acceder a comprarse un vehículo, tanto si es un 0 Km como uno usado o de segunda mano. Esto se debe a que los 0 Km económicos (generalmente de origen chino) oscilan en el entorno de los $12.500, mientras que los vehículos europeos pueden fácilmente duplicar ese valor, dinero que la mayoría de las personas no posee. A pesar que las motos y los usados son opciones ciertamente más económicas, igualmente pueden ser adquiridos mediante financiación.

En este sentido existen varias opciones. Pueden realizarse préstamos directos o créditos “de la casa”.

En el caso de los préstamos directos, se consigue un préstamo directamente del banco, compañía financiera o cooperativa de crédito. La financiera le entrega el dinero al comprador para que éste firme el contrato con la automotora o concesionaria, y luego se lo devuelve en cuotas, en un período de tiempo determinado, pagando además más un cargo financiero (o tasa de interés) pactado en el momento de realizar el préstamo.

En el caso de la financiación “de la casa” o de la concesionaria, en lugar de hacerse un contrato entre el comprador y la financiera, se realiza entre el mismo y la automotora. De esta forma en lugar de pagarle al banco, el comprador le paga a la concesionaria, en los mismos términos del préstamo directo, aunque muchas veces la concesionaria no se queda con el contrato sino que se lo vende a una financiera para que realice el trabajo de cobrar.

En general los préstamos para vehículos o motocicletas solo difieren en el monto a financiar, y sufren tipos de interés similares, que se ubican entre el 7% y el 13% de valor total del vehículo.

Uno de los problemas que ha traído aparejada la crisis financiera mundial es el incremento de los plazos de pago, que en promedio ha pasado de los 60 a los 96 meses (es decir, de 5 a 8 años) para 0 Km, aunque los usados pueden financiarse en plazos menores. Este incremento se debe a que las familias tienen un saldo mensual menor y deben recurrir a plazos de pago más prolongados. Sin embargo, esto trae como consecuencia directa un aumento en los intereses de la deuda, que pueden llevarlo a pagar mucho más del valor inicial. Es por esto que se recomienda asumir el gasto solamente si está seguro de que su ingreso mensual es suficiente.

Algo a tener en cuenta es que no es recomendable endeudarse por plazos mayores a los 8 años, pues este es el límite que generalmente se establece como vida útil del auto. No olvidemos que es un objeto que pierde rápidamente su valor de reventa, pues se calcula que se reduce casi el 35% del valor en los primeros 3 años de comprado.

Una vez que ha solicitado el préstamo, generalmente la concesionaria o financiera hará un estudio de su situación crediticia y decidirá si le otorgará o no el préstamo o crédito para adquirir su vehículo. Eventualmente pueden solicitarle al comprador que consiga un garante que firme el contrato financiero, si es que su historial de crédito no es enteramente satisfactorio.

Aunque existen algunas opciones que permiten financiar el 100% del valor del vehículo (especialmente de dos ruedas), la mayoría de los contratos exigen un pago inicial (generalmente en el entorno de 20 a 30% para nuevos y 50% pasa usados), para cubrir los impuestos y otros detalles que suelen imponerse a esta clase de vehículos (impuestos de venta, pago de placas, etc.) Si el comprador ya posee un vehículo y lo que desea es comprar uno mas moderno, muchas empresas pueden tomarlo a cuenta, y de este modo reducir o cancelar el pago inicial del nuevo vehículo.

Un factor muy importante que debe considerar al tomar préstamos y crédito para vehículos es si está tomando un crédito prendario, es decir, un crédito que le otorga al prestamista el derecho a quedarse con el vehículo si el comprador incumple con el pago de determinado numero de cuotas. Normalmente la entidad suele rematarlo o subastarlo para recuperar parte del dinero que ha perdido. Algunas instituciones, sin embargo, entregan crédito a sola firma, según la condición crediticia del cliente.

Leave a Reply